Hacemos un homenaje a algunas
mujeres artistas que forman parte de la historia gracias a su esfuerzo,
tenacidad y ganas de luchar. Si hoy en día las mujeres siguen en situación de desigualdad
respecto a los hombres en el mundo del arte, nos podemos imaginar por lo que
tuvieron que pasar aquellas mujeres artistas de
otras épocas. No solo no se valoraba su trabajo, sino que en
muchos casos ni siquiera estaban autorizadas para realizar según qué oficios.
Con esta publicación queremos
homenajear a las representantes femeninas que han
hecho historia en el arte, tanto por su destreza
artística como por su desafío a los convencionalismos de su época,
eminentemente machista. Además, también incluimos a las artistas
contemporáneas, que incluso a día de hoy siguen luchando, con el
talento como arma, para que las mujeres consigan el hueco que merecen dentro
del mundo del arte.
Durante el siglo XX las mujeres
conquistaron derechos civiles, políticos y laborales, como nunca antes,
cuestión que sigue siendo contradictoria ya que aún con mayores derechos, gran
parte de las mujeres está lejos de gozar de ellos.
Como en otras esferas de la vida, las mujeres
fueron marginadas. Desde la Antigüedad, les fue vedado el acceso al arte. Sólo
podían acceder en algunos casos las mujeres de una posición económica elevada.
Incluso, a diferencia de los hombres, para las mujeres el arte era considerado
una distracción y se les impartía para entretener a la mirada masculina. Danza,
música y algunos casos pintura, pero no era considerado una práctica artística
en sí.
Aun así, fueron muchas las mujeres que hicieron
arte en los conventos y en los talleres que permanecen en el anonimato.
Conocemos pocos nombres de destacadas artistas en Europa, como Artemisia
Gentileschi, Sofonisba Anquissola, Lavinia Fontana, Luisa Roldán, etc.
A principios del siglo pasado, las vanguardias artísticas y la “unión del arte y la vida” que proponían dio nuevos aires al arte y la cultura cuestionando profundamente las instituciones y la función del arte. Como así también se ligaron a los procesos sociales, como fue la revolución rusa que tuvo un avance sin precedentes en los derechos de las mujeres. La lucha por la igualdad en una sociedad profundamente desigual no debe detenerse en la posibilidad de producción artística y cultural para algunas, es necesario conquistar un derecho para todas.
A principios del siglo pasado, las vanguardias artísticas y la “unión del arte y la vida” que proponían dio nuevos aires al arte y la cultura cuestionando profundamente las instituciones y la función del arte. Como así también se ligaron a los procesos sociales, como fue la revolución rusa que tuvo un avance sin precedentes en los derechos de las mujeres. La lucha por la igualdad en una sociedad profundamente desigual no debe detenerse en la posibilidad de producción artística y cultural para algunas, es necesario conquistar un derecho para todas.
La historia nos recuerda múltiples ejemplos de
mujeres artistas que enfrentaron condiciones de discriminación y opresión, a
través de esta nueva serie "Arte y cultura: el lugar de las mujeres"
nos proponemos rescatar y difundir estas experiencias.
"Yo creo que es el mercado que es
atroz. El mercado manda el dinero, el dinero no tiene ni patria, ni ideología,
ni pudor y el dinero no quiere a las mujeres, eso es evidente. Hay que
feminizar el mundo y la organización en la que vivimos y que de una forma
natural contemple la vida de mujeres y hombres de la misma manera, si no no
vamos a ningún lado".
Pero no están solas, miles y miles se rebelaron a
lo lago de la historia contra el patriarcado, contra el machismo, contra la
opresión y la explotación y dejaron sus enseñanzas. Acá, un pequeño recorrido
por la vida de grandes luchadoras latinoamericanas.
Al tratarse de personajes públicos, su aporte a
diferentes ámbitos de la sociedad es esencial, ya que además de mejorar la vida
de muchas personas, sirve para concienciar a muchas otras a que también se unan
a la lucha y ayuden a los demás. Entre todos somos mucho más fuertes y tenemos
mayor capacidad para solventar los problemas que existen en el mundo, desde la
pobreza hasta los abusos, la violencia de género o las enfermedades, entre
muchos otros. Cada uno, según su situación, puede aportar algo a la sociedad. Y
aunque una sola persona no puede cambiar el mundo, la suma de muchos pequeños
actos pueden marcar la diferencia. Por eso, su papel es fundamental y para
nosotras son todo un ejemplo a seguir, ¡esperamos que para vosotras
también!
A lo largo de la historia, muchas mujeres han
luchado por conseguir un espacio destacado en un mundo que parecía ser dominado
por los hombres. Muchos avances y costumbres han cambiado gracias al esfuerzo y
trabajo de ellas y muchas otras mujeres que, de una forma u otra, han marcado
la historia. Acá presento solamente a 52 féminas que han logrado destacar de
muchas que lo han hecho.
Nathalie Elghol
Bailarina
y coreógrafa de danza oriental y contemporánea, de origen libanés nació
Guayaquil. Mantuvo una preparación de
danza clásica en el Ecuador y el extranjero en Europa, radicada en Bélgica. En
el 2017 es designada directora artística de Interactos-Encuentros Públicos de
Arte, de la Universidad de las Artes.
Desde el 2010, dirige la Fábrica, cuerpo-espacio,
desde donde ha desarrollado múltiples Residencias de danza contemporánea
nacionales e internacionales. Actualmente comparte sus actividades pedagógicas
entre La Fábrica y como docente en la carrera de danza de la Universidad de las
Artes.
Yesenea Mendoza
Muy
orgullosa de sus raíces, de su Olmedo - Manabí del alma cuando ella se refiere
al lugar donde vio la luz primera un 7 de noviembre, está orgullosa manabita
lleva en su sangre el arte de danzar y el más hermoso de los dones, el de
transmitir sin egoísmo todo el saber aprendido en el INSTITUTO NACIONAL DE
DANZA DE RAYMOND MAUGE THONIEL, esta fue su escuela desde muy temprana edad,
destacándose como la mejor, lo que la hizo merecedora a el premio La
Filantrópica por reiteradas ocasiones.
Combinó a la par sus estudios primarios y
secundarios con el aprendizaje de la danza. Supo destacarse de entre sus
compañeras haciéndose merecedora del cariño y simpatía de los demás a los que
recuerda con afecto y agradecimiento.
Reposan en un lugar especial de su hogar y de su
corazón, varios galardones: medallas, diplomas, placas y pergaminos,
reconocimientos recibidos por su disciplina y aprovechamiento como alumna, de igual
manera los ha recibido por su trayectoria artística.
Yesenea Mendoza crece y hace de su nombre un
estandarte, orgullosa de quien es, cada paso dado, cada esfuerzo realizado,
siempre le parecerá corto porque aspira más, no se detiene en su labor; de formar
y de seguir formándose.
Gioconda Minervini.
Mujer dedicada al mundo
de la danza, profesora de ballet primera bailarina de la casa de la cultura,
realizado muchas coreografías a la edad de los 16 años, con tan corta edad, su
formación académica la llevo a crear el primer instituto en la creación de
bachillerato en danza, ella demuestra que logro algo muy importante para el
país, porque les permite a muchos jóvenes a formar sus sueños
El Instituto
Raymond Maugé Thoniel (avenida Quito 904 y 9 de octubre, frente al Palacio de
Justicia) existe desde 1980 y por 20 años su rectora ha sido la bailarina
Gioconda Minervini, quien también fuera una de sus profesoras fundadoras. El 29
de abril el centro festejó el Día Internacional de la Danza con un espectáculo
en el Centro Cívico, pero Minervini sigue enfocada en que la calidad en la
enseñanza y artística sigan creciendo.
Frase
Siempre hacía cosas de las que no estaba preparada para hacer. Creo que
así es como creces.


